Explicar en primer lugar, que el viernes 14 de diciembre no abandoné el partido por capricho. Estaba hablado con Jordi porque tenía una obligación personal que cumplir.
Explicaciones aparte, quiero manifestar mi descontento general con el estado de ánimo que se respira, por lo menos, en mi equipo. El próximo miércoles en el Chocobasket expondré mis motivos, con los que no espero que estén todos ustedes de acuerdo, pero sí que, al menos, los comprendan.
De todos modos, la culpa es única y exclusivamente mía. Mía y de nadie más. Mía por no saber transmitir a los jugadores las actitudes y valores que profesamos. Y mía también por no haber hecho entender lo mismo a todos ustedes; a los progenitores.
Por eso, y como punto y aparte os daré sólo un adelanto: el objetivo no es ganar. Ese es sólo el premio obtenido tras la consecución de mis objetivos. Éstos son la mejora diaria, el amor propio, la capacidad y espíritu de superación y competitividad.
Esto sólo es deporte; esto sólo es la vida. Por eso repito: El objetivo no es ganar.
Reciban ustedes saludos cordiales.
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